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Alan Billis se presentó voluntario para ser momificado. Cómo fue momificado.

In E-Otras noticias, e. Tecnología y experimental, Internacional on octubre 24, 2011 at 02:58

Dr Stephen Buckley with a mummy (Pic: PA)

El documental del Canal 4 británico lanza a la fama póstuma a Alan Billis. Stephen Buckley emuló las técnicas usadas hace 3.000 años en Egipto. Le extrajeron los órganos vitales menos el corazón y el cerebro. Estuvo inmerso tres meses en una solución con ‘sal divina’. 

 

Para ‘momificar’ a un taxista se requiere algo más que un simple taxidermista… Ante todo, hace falta un experto en el Antiguo Egipto como el doctor Stephen Buckley, químico de la Universidad de York, toda su vida profesional obsesionado con descifrar el último secreto de los faraones al cabo de 3.000 años.

Se requiere también un arqueólogo de la talla de Jo Fletcher, que ha estudiado de cerca los cuerpos momificados y ha analizado sus tejidos para intentar emular el proceso. Y por último, es imprescindible la mano de un forense como Peter Vanezis, capaz de extraer los órganos vitales del finado (menos el cerebro y el corazón) a través de una incisión de apenas diez centímetros.

 

Aunque nada hubiera sido posible sin la ‘momia'; o sea, el taxista… Con ustedes: Alan Billis, fallecido a los 61 años, que tuvo la valentía de responder al anuncio en el periódico cuando se encontraba en fase terminal de un cáncer de pulmón: “Oiga, ¿es ahí donde necesitan un voluntario para dejarse momificar?”.

Ante las cámaras, cuando aún estaba vivo, el taxista de Torquay (en el sureste de Inglaterra) vaticinó que pasaría a la posteridad como “Tutan-Alan”, pariente lejano de Tutankamon. Su mujer, Janet, contagiada por su buen humor, añadió que estaba encantada de hacer historia como la primera viuda moderna con el marido momificado.

Imagen del documental 'Mummifying Alan: Egypt's Last Secret'. | Foto: Afp

El caso es que el taxista/momia ha saltado ya a la fama póstuma antes de que el Canal 4 emita ‘Mummifying Alan: Egypt’s Last Secret’. Millones de británicos se abonarán a la pequeña pantalla este lunes con la misma fruición que el añorado Billis, apasionado de los documentales de ciencia.

 

“Los experimentos consisten en probar con diferentes procesos para ver si funcionan”, se explica Alan ante las cámaras. “Y si no funciona en este caso, tampoco va a ser el fin del mundo. Al fin de cuentas, no voy a sentir nada. Será sangriento, pero interesante”.

 

Con frialdad científica, el doctor Stephen Buckley le explicó abiertamente a Alan los pasos que creía necesarios para completar el proceso de momificación. Después de dos décadas de estudio, y de varios meses de experimentos (con patas de cerdo), Buckley creyó llegado el momento probar su fórmula con un ‘faraón’ británico.

 

“Lo hicimos no por sensacionalismo sino por el bien de la ciencia”, asegura el químico. “Resulta asombroso cómo al cabo de 3.000 años, y pese a todos los avances, no hemos obtenido técnicas que consigan emular a las que se usaron durante la dinastía XVIII para preservar los cadáveres”.

El rodaje del documental mantuvo vivo y motivado al taxista, pero su cita con la muerte llegó en enero pasado. A las pocas horas, su cadáver llegaba al centro forense de Sheffield, el norte de Inglaterra, donde el forense y patólogo Peter Vanezis llevó a cabo la delicada extracción de los pulmones, el estómago, el hígado y los intestinos a través de una discreta incisión en el costado izquierdo.

 

El cuerpo de Alan Billis fue esterilizado luego con alcohol y rellenado con pequeños sacos de linos para devolverle la complexión. El siguiente paso fue el ‘secado’ con aceite de sésamo y cera de abeja, antes de la inmersión en una solución de agua y natrón —también conocida como la ‘sal divina’— para completar el proceso.

 

“La idea de sumergir un cuerpo en agua para secarlo puede parecer ridícula”, admite el profesor Buckley. “Pero la solución salada es algo que funciona y que hemos descubierto de una manera que puede resultar contraproducente, pero que tiene algo de intuitiva”.

Alan Billis donates body for mummification

El cuerpo se dejó luego tal cual en una cámara a altas temperaturas y baja humedad que emula el clima en el desierto egipcio. Finalmente, se le envolvió con tiras de lino, para completar el secado y protegerle de la luz y de los insectos.

 

Al cabo de tres meses, Janet Billis pudo posar orgullosa junto a la ‘momia’ de su marido, y comprobar que al quitarle las vendas tenía la piel como el pergamino. “El experimento ha sido un éxito y Alan se ha momificado completamente”, certifica el doctor Buckley en el epílogo del documental. “Creo que va camino de parecerse a lo mejor de la dinastía XVIII dentro de unos 3.000 años”.

Taxi driver becomes first person to be mummified for 3,000 years

La familia Billis ha emitido estos días un comunicado de agradecimiento por las muestras de afecto y simpatía que ha despertado desde la otra vida el campechano taxista: “Alan mantuvo la ilusión hasta el último día gracias a este proyecto. Queremos darle las gracias a todos lo que han hecho posible su deseo”. El cuerpo de Alan Billis permanecerá hasta finales de año en el centro forense de Sheffield y será usado en el futuro para el estudio científico de la momificación y la descomposición.

vía  elmundo.es.

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