
Para los arqueólogos, se trata de una rareza, ya que hasta ahora se sabía que los romanos tenían un asentamiento a orillas del río Rin, pero el nuevo templo se encuentra a algunos kilómetros del río y en una zona que se creía despoblada, consignó la agencia DPA.
Frank Rumscheid, profesor de Arqueología Clásica en la universidad de Bonn y director de la excavación, informó al diario Die Welt que “la planta característica nos indica que se trata de los fundamentos de uno de los templos conocidos como galo-romano”.
Este tipo de templos, que generalmente estaba formado por una sala rodeada por un espacio circular de columnas, se extendió en las provincias galas, germanas y británicas del Imperio Romano.
El edificio estaba probablemente hecho de madera o arcilla y medía 6.75 metros de ancho por 7.5 de largo y no se sabe a qué dios estaba dedicado.
“Es curioso que el templo encontrado en el campus de Poppelsdorf se encuentra alejado de la orilla del Rin, en comparación con el asentamiento romano y el campo militar”, explicó Rumscheid.

El profesor sostuvo que “los restos no alcanzan para una reconstrucción del templo con base científica”, al señalar que luego de que se hayan rescatado y documentado los restos encontrados, la excavación volverá a rellenarse.
Prof. Dr. Frank Rumscheid, Dr. Jutta Rumscheid y Dr. Ulrich Mania
No obstante, los investigadores prevén nuevos proyectos en la zona para reconstruir el pasado romano en torno a la ciudad de Bonn, antigua capital alemana.
vía Articulo7.
Imágenes de: http://idw-online.de, http://www.general-anzeiger-bonn.de, http://www.express.de,


