paleoblog

El oído de los insectos evolucionó para defenderse de los depredadores. Universidad de Illinois

In Etología, Evolución on febrero 9, 2012 at 11:59

[Img #6656]

Los insectos oyen con la ayuda de “orejas” inusuales. Algunos insectos las tienen en su abdomen. Otros, en sus alas. La posición de las “orejas” en los insectos (que han desarrollado el sentido del oído al menos 17 veces en diferentes linajes) es muy variable.

Los insectos modernos utilizan sus oídos para captar, entre otras cosas, las señales de comunicación de sus congéneres, como lo que ocurre entre grillos o entre cigarras.

Muchas especies de insectos también pueden captar sonidos de tono más allá del alcance del oído humano, como los chillidos ultrasónicos de los murciélagos, que les sirven de sónar a estos cazadores nocturnos. Los grillos, las polillas y otros insectos voladores tienen oídos sensibles al ultrasonido y pueden percibir las señales emitidas por los murciélagos para rastrear su entorno, lo que les da la oportunidad de eludirlos antes de que se acerquen demasiado.

Los insectos que, en su evolución, adquirieron una buena capacidad de audición, debieron disfrutar gracias a ello de una ventaja crucial de supervivencia. Está muy difundida la creencia de que el principal factor evolutivo que activó el surgimiento del sentido del oído en muchos insectos es la aparición de los murciélagos. No cabría por tanto esperar hallar muchos ejemplos de oídos en los insectos anteriores al surgimiento de los murciélagos.

Para este estudio, Roy Plotnick de la Universidad de Illinois en Chicago y Dena Smith de la Universidad de Colorado en Boulder, examinaron los fósiles de un yacimiento paleontológico en la zona de Río Verde en Colorado, Estados Unidos, centrándose en grillos y saltamontes que tienen oídos en sus patas delanteras, justo por debajo de sus rodillas.

Lo descubierto sugiere que este grupo de insectos desarrolló sus oídos supersensibles mucho antes de la aparición de los murciélagos. Es obvio, por tanto, que su sentido del oído no surgió como respuesta evolutiva a la aparición de los murciélagos. ¿Se debió al surgimiento de otro depredador igual de importante? En este caso, ¿cuál? La respuesta a estas preguntas se deberá buscar en futuras investigaciones.

vía  Ciencia y la Tecnología.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: